Introducción y contexto de Cali.


Recorrido geohistórico.

¿Es posible una ciudad competitiva que que no tenga un costo sino beneficios sociales?

Bibliografía



Antes de entrar en el tema de esta investigación es necesario precisar algunos elementos básicos que permitirán comprender el contexto actual de Cali, su configuración territorial y la lógica de urbanización que yace en los suelos de este territorio del centro de la ciudad en el que se desarrolla este estudio.

La ciudad está atravesando un proceso de renovación urbana que está expresado en el eslogan de la Alcaldía de Jorge Iván Ospina (2008- 2011): “Estamos remodelando el Cielo, y vos estás en él”. Esta administración le ha apostado, como ninguna otra, a la renovación urbana como cimiento estructural del camino hacia la modernización. Cualquier persona que habite actualmente en esta ciudad, sabe que la renovación, -la remodelación, o el rejuvenecimiento urbano-, no es simplemente una intención; es también un hecho que se puede corroborar diariamente al intentar desplazarse de sur a norte, por la avenida Suroriental o por la Simón Bolívar donde se transita en un tráfico caótico entre múltiples máquinas de construcción que ocupan las calles que están temporalmente cerradas. Este caótico discurrir deja a muchos ciudadanos al limite de la tolerancia cuando ocupando el rol de pasajeros que viajan hacinados en el sistema de transporte masivo (MIO: Masivo Integrado de Occidente), ven frases pegadas en las paredes que los confrontan con su cotidiana y más inmediata realidad como “Cali, un nuevo trancón”, que caricaturizan algo que solo el humor caleño tiene, una sorna sin igual que se refleja en la capacidad de burlarse cínicamente de aquello que podría ser objeto de inconformidad y protesta.

Es en medio de este escenario, que invito a participar en el recorrido propuesto en esta investigación, para lo cual es necesario comprender las lógicas en las que se insertan estas iniciativas de renovación urbana. Esta es una apuesta por comprender el presente a partir de elementos tanto locales como globales. Las demoliciones de los predios localizados en frente del Palacio de Justicia, que comenzaron el pasado 5 de Junio muestran que el tema de investigación es un proceso en actual ejecución.

Santiago de Cali, es la tercera ciudad más grande de Colombia. Este 25 de julio cumple 475 años, pero su camino hacia la modernización de la mano con la urbanización solo se acentuó con la entrada del siglo XX, cuando se convirtió en capital del Valle del Cauca y comenzó a insertarse dentro de diversos flujos y dinámicas económicas. Es importante resaltar que la clase dirigente de esta ciudad ha privilegiado una mirada del progreso enfocada en reforzar el sentido de pertenencia y la inclusión de una diversidad cultural que es innegable, haciendo un uso estratégico de discursos identitarios incluyentes como el civismo y la caleñidad que integran la diferencia en un plano ideal para hacer de Cali un terruño más querido por sus habitantes, y al mismo tiempo un lugar atractivo en términos turísticos y de inversión extranjera. Su cercanía con Buenaventura, el puerto marítimo más grande de Colombia, la ubica en una posición geopolítica que se ha reinventado con el pasar de los tiempos, posicionandola como el “epicentro de la Región Pacífica”.

Esta tendencia de renovación, es al mismo tiempo el resultado de un desempeño administrativo que considera las condiciones locales (sociales, geográficas, culturales, políticas) para catapultarlas a partir de unos mecanismos globales estratégicos, que privilegian las lógicas empresariales en cuanto a la planeación y la toma de decisiones públicas.

Antes de entrar en el tema de esta investigación es necesario precisar algunos elementos básicos que permitirán comprender el contexto actual de Cali, su configuración territorial y la lógica de urbanización. Esta exploración es un camino que recorre algunos hechos que yacen en los suelos de las tierras que hoy, tras décadas de urbanización, son repensados y problematizados en términos estratégicos. De esta manera, podremos establecer un marco de referencia concreto, que permita comprender la tensión básica en que las lógicas administrativas de planear, controlar, regular y ordenar la ciudad insertan al territorio intervenido que se encuentra en una disyuntiva entre la idea de competitividad e inclusión y las dinámicas que excluyen la participación social efectiva en estos procesos.


<-Volver